Hacía mucho tiempo que no escribía una columna para La Tecl@ Eñe, y no por falta de ganas. En estos meses el país ha cambiado tanto que ni sabía por dónde empezar a pensar, qué valía la pena decir. Al final salió un texto que no aborda directamente las cuestiones de la coyuntura sino, más bien, algo del trasfondo simbólico sobre el que opera nuestra interpretación de la actual crisis, una narrativa con héroes y villanos. Pasen y lean (si quieren): El Víctor de la gente.

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